Fuimos canciones de Elisabet Benavent

Tengo que reconocer que mi relación con los libros que he leído de Elísabet Benavent (Mi isla, el primero y mitad del segundo de la saga Valeria y ahora este) no es especialmente buena. Todos me parecen bastante similares en sus virtudes y defectos, que son diálogos muy divertidos, personajes entrañables (aunque nunca los protagonistas) y sentimientos ocultos que normalmente no nos atrevemos a reconocer que tenemos. En contraposición, unos diálogos muy forzados, porque a la hora de la verdad casi nadie es tan ingenioso, demasiadas descripciones sexuales que lejos de excitarte llegan a aburrirte y demasiada descripción textil. Lo siento, pero no necesito saber que lleva puesto todo el mundo en cada capítulo. Aunque si lo enfocas desde otra perspectiva, creo que lo que no me gusta del estilo de Elisabet como novelista, me gustaría como guionista, porque creo que me encantaría ver sus libros como serie o película y serían muy divertidos y más creíbles.

Hasta ahora, mi libro favorito sigue siendo Mi isla, porque me parece el más original de todos, aunque en el fondo va de lo mismo que el resto de libros de la autora, mujeres inseguras y terriblemente sufridoras en sus relaciones que al final encuentran su final feliz.

Fuimos canciones, desde mi punto de vista, ha sido más de lo mismo. He odiado a la pareja protagonista casi desde el minuto uno. Ella, Macarena, me ha parecido una insegura toca pelotas todo el rato, demasiado forzada, demasiado buscar excusas para no ser feliz. Lo siento pero ¿por qué siempre las mujeres inseguras son las protagonistas? ¿Qué pasa? ¿Qué no puedes saber lo que quieres, tener seguridad en ti misma y que te pase algo emocionante? ¿Siempre tiene que ser una llorona, quejica, con la banda de «yo he sufrido más que nadie por amor»?  Las amigas, Adriana y Jimena, me han gustado más, sobre todo la última, era un personaje original, que sabía lo que quería y que tenía una historia con mucho más que contar que el resto. La mala de la historia, Pipa (tranquilos que no es spoiler porque es malísima desde el capítulo uno), era demasiado mala y odiosa para ser verdad.

¿Qué me sobra de la historia de Maca, Leo y sus amigas? Me sobran las páginas larguísimas de sexo, las conversaciones que quedan muy bien en una serie o película de Antena 3 pero que en la vida real no existen, descripciones de ropa y que la única preocupación de 3 mujeres independientes sea hablar de hombres y hartarse de alcohol para no afrontar los problemas que tenían. Me han hecho sentirme rara por preocuparme por cosas como mis finanzas, mi trabajo, mis sueños o mi familia. Además de todo esto, las historias tanto de Maca como de Adriana eran bastante previsibles, aunque reconozco que la de Jimena me ha sorprendido para bien.

También hay que decir que la edición estaba un poco descuidada, hay un par de hitos temporales que no encajan. A mi grupo de lectoras estoy segura de que no se les hubiera escapado eso.

Sé lo que estáis pensando: «Vaya repaso le está dando a una escritora que ha vendido más de un millón de libros, otra que aún ni se ha ganado el título». Tenéis razón, puede que como escritora no tenga mucho currículum pero como lectora y mujer con opinión propia sí. Y además ahora es cuando le doy un giro de 180 grados a la crítica y os dejo rotos los esquemas. Las últimas 100 páginas de libro me han hecho llorar y emocionarme mucho y sólo por ese ratito en el que sientes que se te encoge el corazón y recuerdas las veces que tú también te has sentido así de vulnerable, merece la pena leerlo.

Al igual que hemos hecho con otros libros os dejo un extracto de mis cosas favoritas:

  • Personaje favorito: Jimena, por sus espontaneidad y frescura.
  • Frase favorita: No todos los cosquilleos en el estómago son amor; no todas las mariposas nacen por alguien que vale la pena. A veces son solo hijas de la ilusión de verse capaz de seguir queriendo.
  • Lugar que visitaré tras leer el libro: Cafetería Santander (si es que existe), lugar donde ahogaban las penas en cerveza, esperemos que tengan Cruzcampo.

En resumen, leeré el siguiente libro para saber cómo acaba todo, aunque me hago una idea aproximada. De todas formas, espero que me sorprenda con un final original para Macarena y otro digno para Jimena. Me he pasado las primeras 700 páginas (formato e-book) pensando que ni de coña leía el otro, pero cuando una historia llega de una u otra forma al corazón, hay que darle otra oportunidad.

Para finalizar decir que aunque no lo haya parecido, admiro sinceramente a Elísabet Benavent. Creo que es una escritora que todavía tiene mucho que decir y que aún tiene que escribir el libro de su vida, y yo estaré encantada de leerlo. Pero lo que más me gusta y por lo que se merece todo mi respeto es por haberlo conseguido, por hacer de su sueño una realidad, por todo lo que ha escrito, por toda la gente a la que ha llegado, por todas las veces que me he reído con sus diálogos y por todas las veces que he imaginado a mi amiga Sara diciendo cosas como esas (es la única tan original, ingeniosa y valiente como para hacerlo).

Nos leemos pronto Impares!

By Impar

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