Semana 2 de cuarentena

Acaba la segunda semana y ya lo de salir a tomar una cerveza o ir al cine lo veo como algo lejano, como si hiciera mucho tiempo que no hago esas cosas.

Esta semana ha sido mejor que la anterior, el cuerpo y la mente se van acostumbrando a esta nueva rutina y los días son menos pesados. Lo malo, lo que realmente se lleva mal es estar lejos de la gente a la que quieres y no tener aún una fecha para volver a verlos.

Muchos me estáis diciendo que con este encierro estaré aprovechando mucho para escribir y la verdad es que tengo que decir, que a medias. Entre semana sigo haciendo mi horario normal de trabajo y luego intento hacer todos los días algo de yoga y deporte. Para sanar mente y cuerpo. El resto del tiempo es para llamar a la familia, amigos, etc… y para redescubrir el maravilloso mundo de la cocina casera.

Pero sí que os quiero decir que estoy aprovechando el tiempo, en estudiar (sí, yo siempre estoy estudiando porque tengo espíritu de empollona) y en preparar un nuevo proyecto del que os hablaré dentro de unos meses, cuando ya esté mucho más avanzado. Y es que quiero recordar estas semanas de crisis, de miedo y de incertidumbre, como aquella época en la que seguí creciendo, aprendiendo y preparándome para un futuro que estoy convencida que tiene que ser mucho mejor.

Y por supuesto escribo, porque es algo que no puedo dejar de hacer, porque me libera la cabeza y limpia de ella los malos pensamientos y me aísla de la soledad. También estoy intentando leer mucho y no ver apenas la tele, al menos entre semana. Y aunque esto al tanto de la situación, o al menos de la que nos quieren contar, creo que no necesito saber tantas cosas, tantos detalle. El mensaje clave está claro, tenemos que quedarnos en casa y extremar las medidas de higiene. Hagámoslo, e intentemos ayudar todo lo que podamos a la gente que lo está pasando mal, que es mucha, pero no hace falta escuchar reproches, mentiras, o «yo haría o yo habría hecho».

Una de las cosas que estoy apreciando y mucho, es todo el tiempo que he recuperado al no tener que desplazarme ni al trabajo, ni al gimnasio, ni a correos, o a devolver ropa. Mi única salida es al súper e intento que esté super maximizada. Así que he recuperado entre 10 y 12 horas a la semana que ahora puedo emplear en otras cosas.

Sé que para los que tenéis niños, sobre todo si son pequeños, estos días están siendo especialmente difíciles para vosotros pero también para ellos. Pero tenemos que verlo como ese tiempo que siempre nos falta para sus cosas, para su día a día, y motivarlos a que dibujen, lean, escriban, descubran algún instrumento musical….También podéis compartir tiempo de baile, de deporte, hacer pequeñas gymkanas en casa…

Creo que tanto si estamos solos como acompañados podemos hacer cosas que nos refuercen en esta situación. Si estás solo, no dejes que te venza el sofá y la tele, reinvéntate. Y si estás con tu familia, recuerda que la vida te está dando tiempo con la gente que quieres, el mayor regalo que existe.

Y para los que no podemos estar con ese amigo, esa pareja, compañero de trabajo, primo, sobrino, tíos, abuelo… esto también pasará y pronto estaremos compartiendo una mesa y muchas sonrisas.

Vamos a por la tercera semana. Una menos.

Nos leemos Impares

Photo by Adomas Aleno on Unsplash

By Impar

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