Impar's

Posts

Lo que sí se puede hacer

Esta semana ha sido una semana complicada para escribir dado que he estado de viaje por motivos profesionales y ha sido un no parar.  Y también, porque ayer me dediqué a ver Eurovisión. Porque sí, mientras más hortera más me gusta, no tengo otra justificación. Resumen: me gustó la canción de Portugal, pero yo iba con los suecos, si de 26 finalistas sólo hay uno que sabe cómo llevar un traje y la canción es molona, para mí no hay...

Para una madre impar

  Todos tenemos la mejor madre posible del mundo para nosotros, con la excepción de que la mía, además de ser la mejor, es la que mejor croquetas y tarta de manzana sabe hacer. Lo siento mucho, todos sabemos que esa es la verdad. Mi madre también es impar. Mamá, no voy a escribirte un texto largo y lacrimógeno con millones de adjetivos empalagosos para que nos suba a  el azúcar, ya sabes que no soy así. Tampoco te voy...

Las cuentas de la vida

Llueve, y mientras Marta observa como el agua cae tranquila, piensa que la vida es como el tiempo, imprevisible. Planificamos cómo será todo, nuestro futuro laboral, económico, personal y familiar, esperando que todos los días sean días de sol y cuando menos lo esperas llueve, o cae una tormenta o viene un huracán que arrasa con todo. Y no puedes hacer nada, sólo enfrentarlo. Cogió un lápiz y un bolígrafo y empezó a hacer cuentas, las cuentas de su vida. Había...

El postureo de la feria

Hace 6 años de mi primera Feria de Abril. No sabía nada, ni dónde colocar la flor, ni cómo debía ser el traje de flamenca, ni casi cómo llegar. Pero cual Cenicienta en su primer baile, tuve un hada madrina que me ayudó y me hizo vivir la feria de sevillanas maneras, con la flor arriba. Desde ese día, la semana de feria se ha convertido en la mejor semana del año. Muchos acusan a la feria de ser puro postureo...

La normalidad

Ayer leí un artículo de una de mis bloggers y youtubers favoritas, Aishawari, que se llamaba «Las pautas que marca la sociedad». Habla sobre los modelos preestablecidos por la sociedad y la gente que se sale de ellos. Me sentí muy identificada. Tras pasar los treinta, tendría que estar ya casada y con al menos un hijo, pero no. Y no me pesa, me gusta mi vida, porque soy yo la que la decide día a día. Nos encanta prejuzgar...